La mesa vacía: 7 de cada 10 argentinos dejaron de salir a comer afuera y se encienden las alarmas en el sector gastronómico


Lunes 19 de mayo de 2025

El hábito de salir a comer está dejando de ser parte de la rutina de los argentinos. En un contexto marcado por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre económica, un nuevo informe de la consultora Kantar reveló un dato preocupante: el 76% de los argentinos redujo sus salidas a bares y restaurantes durante el último año.

Este comportamiento, que afecta directamente a uno de los sectores más golpeados por la crisis, representa un retroceso notable si se compara con los meses posteriores a la pandemia, cuando los locales gastronómicos habían experimentado un repunte sostenido gracias a la necesidad de reencuentros sociales y de disfrute al aire libre.

Los más afectados: los que menos tienen

La reducción en las salidas a comer fuera del hogar se acentúa aún más en los sectores de menores ingresos, donde el 85% reconoció haber dejado de asistir a locales gastronómicos. Entre el total de los encuestados, la mitad aseguró que «rara vez» sale a comer afuera, un 20% lo hace “varias veces al mes” y apenas un 15% mantiene el hábito semanal.

La principal razón de esta caída está relacionada con la situación económica: el 74% de las personas señaló que el elevado costo de comer afuera es el principal impedimento. Otros factores también influyen, como los tiempos de espera (41%) y malas experiencias previas (30%), una razón particularmente significativa entre los jóvenes de 18 a 24 años.

¿Por qué aún salen quienes pueden?

A pesar del contexto adverso, una parte de la población sigue apostando por la gastronomía como espacio de encuentro y celebración. Según el informe, el 66% de quienes salen lo hacen para sociabilizar y conectarse con otros, mientras que un 33% lo hace con motivo de celebraciones, cifra que aumenta al 44% entre adultos de 35 a 49 años.

Qué prefieren los argentinos cuando salen

En cuanto a los lugares elegidos, los restaurantes “casuales” lideran las preferencias con un 61%, opción que se vuelve aún más popular entre personas mayores de 65 años, donde el porcentaje escala al 70%.

La comida rápida ocupa el segundo lugar, con un 38% de adhesión, sobre todo entre los más jóvenes. Las cafeterías, con un 29%, se consolidan como espacios de consumo frecuente en este mismo segmento etario. En contraste, los restaurantes de alta cocina apenas alcanzan el 12%, mostrando el impacto del contexto económico sobre los consumos premium.

Una oportunidad en medio de la crisis

Luciana Dellisanti, Client Lead de Kantar Insights Argentina, advirtió que en tiempos de crisis las marcas deben adaptarse rápidamente: “En tiempos de turbulencia económica, las marcas deben ir más allá de la conveniencia. Ofrecer una experiencia significativamente diferente es clave”.

El informe señala que los consumidores —especialmente los más jóvenes— no solo buscan precios accesibles, sino también experiencias que los sorprendan y los hagan sentir valorados. Para los empresarios del rubro gastronómico, esto representa un desafío urgente: reinventarse, generar propuestas atractivas y recuperar el interés del público en un escenario donde salir a comer afuera se ha convertido, para muchos, en un lujo ocasional.

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