Martes 13 de mayo de 2025 – 12:51
El gobernador Osvaldo Jaldo brindó una conferencia de prensa en la que repasó los logros financieros de su gestión y detalló el destino de los recursos provinciales, haciendo especial énfasis en la obra pública como motor de desarrollo. En un contexto económico adverso a nivel nacional, Jaldo aseguró que Tucumán logró equilibrar sus cuentas y pasar del déficit al superávit, lo que permitió sostener un ambicioso plan de inversiones con fondos propios.
“Cuando asumimos, la situación era crítica. El primer sueldo se pagó con descubierto bancario y había una deuda de más de 70 mil millones de pesos. Hoy, con las cuentas ordenadas, destinamos el 30% del superávit fiscal exclusivamente a obras públicas”, señaló el mandatario. Remarcó que ese esfuerzo se realiza sin ayuda extraordinaria del Gobierno nacional: “No viene un peso más que lo que nos corresponde por ley”, afirmó con firmeza.
Entre las obras prioritarias, Jaldo mencionó la construcción de un nuevo colegio secundario en San Pedro de Colalao, que demandará una inversión de 2.500 millones de pesos, financiada en su totalidad por la provincia. También resaltó la finalización de más de 45 escuelas distribuidas en diferentes localidades y el proyecto para construir 2.000 nuevas plazas carcelarias antes de que termine el año.
Asimismo, el gobernador anunció que el gobierno provincial seguirá pagando el incentivo docente, a pesar del retiro de fondos nacionales para ese fin. “Sostenemos la educación y también avanzamos con obras en salud y seguridad. Son áreas clave que no vamos a desatender”, aseguró.
Exportaciones en riesgo: advertencia sobre las trabas comerciales impuestas por EE. UU.
En otro tramo de su exposición, Jaldo expresó su preocupación por los obstáculos que enfrentan las exportaciones tucumanas en los mercados internacionales, especialmente a raíz de las políticas proteccionistas implementadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
“El mundo está cambiando, y nos encontramos con decisiones como las de EE. UU., que impone barreras arancelarias a productos que forman parte del corazón productivo de Tucumán”, manifestó. El mandatario explicó que productos como el limón, el azúcar, los arándanos y bienes de la industria pesada están siendo afectados por estas medidas, lo que incrementa los costos y pone en riesgo la competitividad de las economías regionales.
En ese sentido, reclamó una postura más activa del Gobierno nacional para proteger a las provincias exportadoras: “Si no se toman medidas compensatorias, vamos a tener problemas serios. Tucumán es una provincia exportadora y necesita reglas claras y previsibilidad”, sostuvo.
Jaldo también cuestionó la apertura a la importación de productos textiles, advirtiendo que eso podría tener un fuerte impacto en la industria local: “Tenemos entre cuatro y cinco empresas textiles en la provincia y alrededor de 5.000 trabajadores en ese sector. Si entran telas de China o Japón a precios con los que no podemos competir, nuestra producción se va a ver seriamente amenazada”, dijo.
Pese a este panorama, el gobernador reafirmó su compromiso con una gestión ordenada y orientada al desarrollo. “Tucumán es una provincia que cumple con sus compromisos y que administra con responsabilidad para llegar a todos los sectores”, concluyó.
La gestión de Jaldo continúa apostando a una política fiscal sólida, acompañada de inversiones concretas que buscan generar empleo, fortalecer los servicios públicos y mantener activa la economía provincial frente a un escenario nacional e internacional incierto.

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