Lunes 12 de mayo de 2025
En medio del fuerte revuelo político que generó el rechazo del Senado al proyecto de Ley de Ficha Limpia, uno de los funcionarios clave del Gobierno de Misiones rompió el silencio y ofreció una justificación política que sorprendió tanto por su claridad como por su carga estratégica. Se trata del ministro de Hacienda provincial, Adolfo Safrán, quien reconoció abiertamente que los senadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut votaron contra la iniciativa no por una cuestión técnica o legal, sino para beneficiar al Gobierno nacional de Javier Milei y desarticular lo que consideraron una maniobra electoral orquestada por Mauricio Macri.
En una extensa publicación en la red social X, Safrán defendió la postura de los legisladores misioneros, asegurando que la votación fue una muestra de independencia y autonomía del Frente Renovador de la Concordia, el espacio político que lidera Carlos Rovira, figura central del poder en la provincia. Según el ministro, la negativa a aprobar Ficha Limpia respondió a una visión estratégica que prioriza los intereses provinciales por sobre las disputas nacionales.
“La dirigencia de Misiones no está para servir a las operaciones del poder porteño. Nuestros temas son la yerba mate, el comercio fronterizo, la Hidrovía, el régimen de Zona Aduanera especial, y no las internas de otros partidos”, sostuvo Safrán, marcando distancia de los debates políticos que, según su visión, son impuestos desde Buenos Aires.
Uno de los puntos más polémicos del pronunciamiento fue el señalamiento directo contra Mauricio Macri, a quien acusó de haber impulsado el proyecto de Ficha Limpia con una doble intención política: por un lado, proscribir una eventual candidatura de Cristina Kirchner, y por otro, impulsar la figura de Silvia Lospennato, autora del proyecto, como candidata legislativa en la Ciudad de Buenos Aires. Safrán afirmó que esta operación fue neutralizada por una jugada “inteligente y quirúrgica” de Carlos Rovira, que desactivó el intento del PRO de condicionar el escenario electoral del país.
“La renovación misionera no actúa por simpatía con Cristina Fernández, quien incluso ordenó intervenir el PJ local por su alianza con nuestro frente. Se trató, más bien, de evitar que el sistema judicial se convierta en árbitro de las próximas elecciones. Que la sociedad decida en las urnas si quiere seguir respaldando a figuras como Macri o Kirchner”, expresó el ministro.
Safrán también aprovechó para cuestionar la coherencia del PRO, remarcando que en casi dos décadas de gobierno en la Ciudad de Buenos Aires jamás impulsaron una norma similar a la de Ficha Limpia, y calificó al proyecto como una herramienta hecha “a la medida del macrismo”.
El ministro dejó entrever que esta decisión, lejos de ser improvisada, fue parte de una estrategia articulada para garantizar la gobernabilidad del proyecto libertario de Javier Milei, al mismo tiempo que se pone en evidencia la fragilidad de los liderazgos tradicionales en decadencia. “Con esta decisión, Misiones señala un camino esperanzador en medio de una profunda crisis de identidad de los partidos. Apoyamos la gobernabilidad, pero no nos sometemos a ninguna estructura externa”, concluyó.
La declaración reaviva el debate sobre el alcance de la autonomía provincial en decisiones nacionales clave y deja en claro que la jugada de Misiones no fue accidental, sino un movimiento calculado que se inserta en el ajedrez político nacional, con implicancias que aún se están procesando en los principales círculos del poder.

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