Chats filtrados revelan que un candidato libertario gestionaba cargos en organismos estatales para favorecer a la militancia
La campaña electoral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del vocero presidencial Manuel Adorni enfrenta una fuerte crisis tras la aparición de chats que comprometen a uno de sus candidatos. Se trata de Diego Vartabedian, noveno en la lista libertaria, actual funcionario nacional y estrecho colaborador de Karina Milei, quien aparece en conversaciones pidiendo «militantes» para ser designados en organismos públicos como PAMI y ANSES.
Vartabedian ocupa el cargo de director nacional de Relaciones Institucionales y Asuntos Políticos dentro de la Secretaría General de la Presidencia, dependencia que conduce Karina Milei. Desde esa posición, según se desprende de las filtraciones difundidas por el diario Clarín, habría estado organizando un esquema de distribución de cargos con fines políticos, alineado con el armado libertario en todo el país.
En uno de los chats, Vartabedian le solicita a la diputada Lourdes Arrieta nombres para cubrir vacantes en oficinas estatales, bajo una condición explícita: que se trate de personas militantes del espacio. “Lourdes, me dice Lule que me pases de ANSES gente acorde al cargo y que sean militantes para poner en alguna de las oficinas que hay”, expresa uno de los mensajes. El “Lule” al que hace referencia sería Lule Menem, otro hombre clave en el armado político del oficialismo.
Las conversaciones también mencionan a otros referentes del oficialismo, como el ministro de Defensa Luis Petri y el propio Lule Menem, quienes serían parte del entramado de designaciones. Vartabedian se refiere además a la salida de empleados en ANSES Mendoza y la necesidad de reemplazarlos por personas de confianza del espacio libertario. En sus mensajes, hace referencias despectivas hacia algunos de los funcionarios salientes: “Usó el cargo para operarme”, señala sobre uno; y sobre otro afirma: “No le conozco la cara, nunca se presentó”.
Este escándalo se produce en medio de denuncias que circulan en ámbitos oficiales, donde exfuncionarios aseguran que recibieron presiones para realizar aportes económicos con el fin de conservar sus puestos en el Estado. Algunos sostienen que esos fondos eran utilizados para financiar campañas electorales, aunque por ahora no hay confirmaciones judiciales sobre esta hipótesis.
El caso también deja golpeada a Karina Milei, figura central en la estructura de poder presidencial, ya que su armador político, Sebastián Pareja, quedó fuertemente debilitado. Ante la presión interna, el asesor Santiago Caputo decidió tomar distancia y envió al ministro de Salud, Mario Lugones, a anunciar una auditoría sobre los manejos en el PAMI, intentando calmar la crisis y contener el costo político.
En el plano político, las consecuencias empiezan a sentirse. Vartabedian, que había superado en la lista a figuras como Marina Kienast y la bullrichista Patricia Holzman —ligada al rabino Sergio Bergman—, ahora queda en el centro de la tormenta. También relegó a militantes de larga trayectoria en el espacio, como el “Tero” Dante Di Carlo y el “Niño Brócoli”, que ocupan los puestos 21 y 23 respectivamente.
Este nuevo capítulo de presunto clientelismo y uso partidario del Estado se suma a una serie de tensiones internas que afectan al oficialismo libertario en plena campaña porteña. Mientras tanto, Adorni, principal figura en la lista, evita hacer declaraciones públicas sobre el caso, en un intento por contener los daños a su imagen en un contexto cada vez más complejo.

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