La crisis económica golpea con fuerza a la industria panadera en Argentina. Desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, más de 1.100 panaderías cerraron sus puertas en todo el país, según denuncian desde la Cámara de Industriales Panaderos (Cipan). El dato encendió las alertas del sector, que advierte que, de continuar esta tendencia, la actividad podría encaminarse hacia una desaparición masiva de pequeños y medianos establecimientos.
Solo en la última semana, se registraron al menos doce cierres en la provincia de Buenos Aires, un número que refleja el impacto sostenido de la inflación, la recesión y la caída del consumo en el rubro. A esto se suman nuevos aumentos de precios en insumos clave como harina, levadura, azúcar y grasas, que esta semana registraron incrementos de entre un 8 y un 10 por ciento.
Martín Pinto, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Merlo y referente de Cipan, expresó su profunda preocupación: “Ya llevamos más de 1.100 panaderías cerradas en lo que va de esta gestión. Son cada vez más los puestos de trabajo que se pierden, y cada vez más las familias que quedan sin sustento”. Pinto asegura que muchos de estos comercios, históricos en sus barrios, no logran cubrir los costos básicos y se ven obligados a cerrar de manera definitiva.
Las razones detrás de esta crisis son múltiples: el aumento constante de las materias primas, los tarifazos en los servicios públicos, los combustibles en alza y, fundamentalmente, una marcada caída en las ventas. En muchos casos, los consumidores priorizan otras necesidades y han reducido significativamente la compra de productos de panadería y confitería.
“El viernes pasado, varios proveedores nos advirtieron que a partir de esta semana volverían a subir los precios. Ya es imposible sostener los costos. La realidad es que estamos cada vez más complicados y, si seguimos así, con este gobierno vamos camino a la extinción de la industria panadera”, remarcó Pinto.
La situación del sector panadero no es aislada. En las últimas semanas, se conocieron datos preocupantes en otras áreas productivas, como la industria frigorífica, que también atraviesa un momento crítico por la caída de las exportaciones y el derrumbe del consumo interno de carne.
Desde Cipan reclaman medidas urgentes por parte del Gobierno nacional para frenar la sangría de cierres y sostener una actividad que forma parte de la historia, la cultura y la economía cotidiana de los argentinos.

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