Jueves 24 de abril de 2025
El oficialismo nacional está atravesando un profundo debate interno respecto a su estrategia electoral de cara a las elecciones de medio término previstas para octubre. En ese marco, el Gobierno evalúa no presentar candidatos propios en algunas provincias del país y acelerar negociaciones con aliados locales, en un intento por fortalecer su posicionamiento sin asumir riesgos innecesarios.
Desde la Casa Rosada reconocen que en algunos distritos La Libertad Avanza (LLA) no logró consolidar figuras competitivas, por lo que se baraja la posibilidad de no competir directamente para evitar derrotas que puedan afectar la imagen nacional del espacio. Corrientes, Santiago del Estero, San Luis y Tucumán se encuentran entre las provincias donde este escenario está en análisis.
El caso de Tucumán es emblemático: si bien el nombre de Lisandro Catalán circula como posible candidato, su nivel de conocimiento público sigue siendo bajo, y no muestra crecimiento sostenido en las encuestas. A esto se suma el antecedente poco alentador de las elecciones de 2023, donde LLA, sin Javier Milei en la boleta, obtuvo apenas el 4,17% de los votos con Ricardo Bussi como candidato. Tras ese resultado, desde la conducción nacional se decidió retirarle el respaldo político.
Además, la negativa de los libertarios tucumanos a conformar alianzas con sectores de la oposición tradicional complica aún más el panorama, haciendo cada vez más probable que el espacio decida no competir en la provincia.
En paralelo, el Ejecutivo trabaja intensamente para cerrar acuerdos en aquellas provincias donde carece de estructura propia. En Chaco, por ejemplo, se consolidó una lista conjunta con dirigentes cercanos al gobernador Leandro Zdero. En Entre Ríos, se analiza replicar una estrategia similar junto al mandatario provincial Rogelio Frigerio. Estas alianzas permitirían a LLA tener presencia institucional sin necesidad de impulsar figuras propias.
La situación en San Luis también es incierta. Las elecciones legislativas están previstas para el 11 de mayo, pero La Libertad Avanza ni siquiera logró constituirse como partido en esa provincia. Este escenario podría anticipar lo que suceda en otras jurisdicciones en los comicios nacionales de octubre.
El debate actual en LLA recuerda a lo ocurrido en 2023, cuando el propio Milei decidió quitar el apoyo público a ciertos candidatos legislativos en provincias como Chaco, Santa Fe y Córdoba, priorizando el control discursivo y estratégico del espacio a nivel nacional antes que una competencia territorial sin garantías.
Fuentes cercanas al Ejecutivo afirman que “lo único que le interesa a Milei es sumar más diputados y senadores nacionales que respalden sus reformas”, desestimando el objetivo de “ganar provincias”. Bajo esa lógica, el foco estará puesto exclusivamente en los distritos clave: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, donde se descarta cualquier tipo de alianza partidaria.
En territorio bonaerense, el candidato confirmado es José Luis Espert, mientras que en la Capital Federal se impulsa a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para encabezar la boleta. Además, el oficialismo busca ampliar su base parlamentaria sumando dirigentes del PRO como Cristian Ritondo y Diego Santilli, así como referentes del radicalismo bonaerense.
El armado nacional está a cargo de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional. Ambos mantienen encuentros permanentes con líderes provinciales, como el senador correntino Carlos “Camau” Espínola, con quien se reunieron recientemente. La estrategia electoral y comunicacional del espacio sigue bajo la tutela de Santiago Caputo, asesor clave del Presidente, quien se enfoca en definir el perfil de los candidatos nacionales.
Con este esquema, La Libertad Avanza apuesta a consolidar poder legislativo a nivel nacional y a mantener un control férreo de su identidad política, aún si eso implica ceder terreno en algunas provincias.

NAZKA DIGITAL