Robaban camionetas en Tucumán y las sacaban del país en menos de 36 horas: cayó una red con conexiones en Córdoba

Más de 110 allanamientos, alrededor de 30 detenidos y una investigación que destapó un circuito que habría conectado Tucumán, Córdoba y la frontera con Bolivia. Los investigadores buscan determinar ahora hasta dónde llegaba la organización.

Una investigación judicial que comenzó en Tucumán terminó revelando un presunto circuito dedicado al robo de camionetas y su posterior traslado hacia Bolivia. Según la pesquisa, los vehículos podían ser sustraídos en la provincia y llegar hasta la frontera en menos de 36 horas, mediante una estructura que habría contado con integrantes tucumanos y cordobeses.

La causa se inició en marzo, luego del robo de una Toyota Hilux y una Toyota SW4 estacionadas en distintos puntos de barrio Sur. El dato que inicialmente desconcertó a los investigadores fue que, pese a las tareas desplegadas, los vehículos no aparecían.

Con el avance de la investigación de la ex Brigada de Investigaciones y del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), comenzaron a surgir indicios sobre una organización con funciones distribuidas entre distintas personas y provincias.

Un mecanismo que comenzaba en las calles de Tucumán

De acuerdo con el expediente, los sospechosos identificaban camionetas estacionadas en la vía pública y, una vez seleccionado el objetivo, integrantes tucumanos se comunicaban con presuntos colaboradores radicados en Córdoba.

Los investigadores sostienen que estos últimos viajaban a Tucumán incluso un día antes de los robos y se alojaban en domicilios vinculados con la organización.

Siempre según la hipótesis judicial, utilizaban equipamiento tecnológico especializado para vulnerar los sistemas de seguridad de los vehículos, ponerlos en marcha y conducirlos hasta lugares previamente establecidos.

Después regresaban a Córdoba.

La etapa siguiente quedaría en manos de los integrantes tucumanos, quienes trasladaban las camionetas hacia Pichanal, en Salta, localidad ubicada a poca distancia de la frontera con Bolivia.

Desde allí, otras personas serían las encargadas de cruzarlas ilegalmente al país vecino, donde los vehículos podrían ser vendidos o, según una de las hipótesis investigadas, utilizados en operaciones de intercambio por droga.

Córdoba: el otro eslabón de la investigación

La pesquisa también detectó una posible operatoria inversa.

Según los investigadores, en Córdoba algunos integrantes de la estructura estarían relacionados con el robo de vehículos, particularmente automóviles de alta gama, que posteriormente eran sometidos a procesos de adulteración de chasis y falsificación de documentación.

El objetivo habría sido modificar su identificación y generar documentación que permitiera hacerlos pasar por vehículos de procedencia legal.

A partir de estos elementos, la fiscal tucumana Alejandra Navarro puso la investigación en conocimiento de autoridades judiciales cordobesas.

La causa comenzó entonces a trabajarse en conjunto con tres fiscales de Córdoba.

Más de 110 allanamientos y unos 30 detenidos

El avance de la investigación derivó en uno de los operativos de mayor despliegue dentro de la causa: se realizaron más de 110 allanamientos, aproximadamente una decena en Tucumán y el resto en Córdoba.

Los procedimientos fueron coordinados de manera simultánea y contaron con la participación de más de 100 efectivos de las policías provinciales y fuerzas federales.

La estrategia buscó evitar que los sospechosos pudieran dispersarse o destruir elementos que pudieran resultar relevantes para la investigación.

Por los hechos investigados en Tucumán fueron detenidas cinco personas: una pareja y un joven tucumano, señalados por los investigadores como presuntos integrantes que habrían brindado apoyo logístico y participado en el traslado de los vehículos, además de dos sospechosos oriundos de Córdoba.

Los detenidos en Tucumán deberán comparecer ante la Justicia, mientras que se gestiona el traslado de los dos sospechosos apresados en Córdoba.

En esa provincia, los procedimientos permitieron desarticular, según la investigación, al menos seis organizaciones dedicadas al robo de vehículos, entre ellas la estructura vinculada a los hechos investigados en Tucumán.

En los allanamientos se secuestraron elementos que serían utilizados para adulterar chasis y falsificar documentación.

¿Por qué lo llamaron “Operativo Asia”?

La investigación recibió el nombre de “Operativo Asia” debido al origen de las marcas de las camionetas sustraídas y de parte de la tecnología que, de acuerdo con los investigadores, habría sido utilizada para vulnerar sus sistemas de seguridad.

El nombre terminó convirtiéndose en la denominación de un procedimiento que expuso una presunta red con ramificaciones interprovinciales y conexiones con la frontera norte del país.

La causa continúa abierta

Pese a la cantidad de allanamientos y detenciones, la investigación todavía no está cerrada.

La Justicia busca establecer cuál era la verdadera dimensión de la organización, quiénes ocupaban cada rol y hasta dónde llegaban sus conexiones, además de determinar el destino final de los vehículos sustraídos.

Por ahora, las personas detenidas permanecen vinculadas a una investigación judicial y será la Justicia la que deberá determinar, a partir de las pruebas reunidas, las responsabilidades individuales.

Lo que comenzó con dos camionetas desaparecidas en barrio Sur terminó destapando una investigación que atraviesa Tucumán, Córdoba, Salta y la frontera con Bolivia, con una pregunta central todavía abierta: ¿cuántos vehículos fueron robados y cuántos lograron salir del país antes de que los investigadores descubrieran el circuito?

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