El caso de un vecino de Famaillá que recibió una boleta de electricidad con un monto que duplicaba al anterior encendió la indignación. Ahora buscan reunir firmas en distintos puntos de la provincia para exigir respuestas y hasta plantean que EDET deje de prestar el servicio.
Una boleta de luz puede convertirse en el detonante de una protesta provincial. Eso es lo que ocurrió en Famaillá, donde el fuerte incremento en la factura de un vecino terminó dando impulso a una campaña de recolección de firmas contra EDET que pretende extenderse por todo Tucumán.
El episodio, según relató Reynoso, uno de los referentes de la iniciativa, comenzó con la situación de un amigo que llega con lo justo a fin de mes y que está próximo a formar una familia. Cuando abrió la factura de electricidad se encontró con un monto que, de acuerdo con su relato, era el doble de lo que había pagado anteriormente.
La pregunta que disparó el reclamo fue directa: si una familia apenas llega a fin de mes y una factura de luz se lleva una parte cada vez mayor de sus ingresos, ¿cómo hace para pagar el resto de sus gastos?
“Si pagan esa boleta de EDET, ¿qué les queda para el resto?”, cuestionó Reynoso.
De Famaillá al resto de Tucumán
Lo que inicialmente parecía un reclamo local comenzó a tomar otra dimensión. Los organizadores aseguran que vecinos de diferentes ciudades tucumanas se comunicaron para conocer cómo adherir a la campaña y participar de la recolección de firmas.
“Nos llaman de todas las ciudades porque quieren firmar”, afirmó Reynoso.
El planteo de los impulsores es que el problema ya no puede ser considerado exclusivamente de Famaillá. En un contexto económico complicado, sostienen que el incremento de las tarifas de electricidad se transformó en una preocupación que atraviesa a hogares de toda la provincia.
“Los famaillenses no somos los únicos. Hoy no estamos pasando por un buen momento económico”, manifestó.
El reclamo apunta también contra los organismos de control
Pero la protesta no tiene como único destinatario a EDET. Los organizadores también ponen bajo la lupa a los organismos responsables de controlar el funcionamiento del servicio y el esquema tarifario.
Reynoso cuestionó especialmente la falta de respuestas de los entes reguladores y reclamó que tengan una participación más visible frente a las quejas de los usuarios.
“Hay entes reguladores que no se los ve, no aparecen, no dicen nada”, disparó.
Quieren que EDET deje de prestar el servicio
La campaña apunta a reunir firmas para reclamar una revisión de la situación de la empresa y llevar el planteo hasta una instancia que, según sus impulsores, podría terminar con un pedido para que EDET deje de prestar el servicio de distribución eléctrica en Tucumán.
Los organizadores también cuestionan que la salida pase simplemente por financiar o prorratear las facturas. Consideran que esas alternativas pueden aliviar momentáneamente el bolsillo del usuario, pero no solucionarían lo que califican como un problema de fondo.
Por ahora, la campaña continúa sumando adhesiones y busca convertirse en un reclamo de alcance provincial.
Una factura que llegó al doble fue suficiente para encender una pregunta que ahora recorre Tucumán: cuánto más puede soportar el bolsillo de los usuarios.
Este enfoque busca generar clic, debate y repercusión en redes, sin presentar como hechos comprobados las acusaciones o reclamos que todavía corresponden a los impulsores de la campaña.

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